Estos fármacos hacen por la gente algo que la gente no ha podido hacer sola en décadas. No la gula. No la flojera. No “echarle ganas”.
Recomendar al público general que priorice la Zona 2 (que puede ser de muy baja intensidad) sobre intensidades más altas podría resultar en un estímulo insuficiente.
Los beneficios del ejercicio pueden estabilizarse o disminuir ligeramente en los niveles más altos de actividad.
Durante la fase aguda es proteger y asegurar la zona lesionada, esto no debería impedirnos ver a la persona como un todo: la lesión es solo una parte de ella.
La cantidad que necesitas depende de quién eres, de tu etapa vital y de tus objetivos. Y por eso los expertos nunca se pondrán de acuerdo.
La actividad física de base desempeña un papel crucial para maximizar las adaptaciones al entrenamiento.