Si alguna vez habías escuchado que era perjudicial que la rodilla pase del tobillo en una sentadilla, esto ya ha quedado desactualizado.
Más allá de los relojes inteligentes y apps que nos registran muchas variables en torno a nuestra sesión de entrenamiento, nada sustituye a la percepción subjetiva de nuestro organismo.
Nadie piensa que nuestros genes hayan tenido tiempo de adaptarse a los cambios en la dieta y el estilo de vida de los últimos siglos.
Algunas personas manifiestan dolores pélvicos con el deporte que podrían traducir la presencia de estos recubrimientos en órganos como paredes músculo-ligamentosas pélvicas.
A la sensación de recompensa que genera saciar el hambre, le hemos ido sumando otras muchas otras atribuciones que multiplican la sensación que sentimos al comer
Sudar como helado al sol porque sino no sientes que has entrenado como Dios manda. Es una falta de confianza en el plan y el proceso.
BlogComunicacion2022-04-13T10:21:55+02:00